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Origen y descripción

La utilización de la Soja como alimento humano está ligada al pueblo chino desde sus orígenes, ya que ha constituido su principal fuente de proteína.

La Soja es originaria de la región oriental del continente asiático; según la literatura antigua, ésta tiene un alto valor alimenticio ampliamente difundido en La China, luego se desplazó a otras naciones de Asia y posteriormente a las naciones de Europa; al nuevo mundo fue traída a finales del siglo XIX, pero su importancia comercial fue dada durante el período transitorio de la primera y la segunda guerra mundial, en la que se suspendió el abastecimiento normal de aceite de coco y palma africana del Lejano Oriente, teniendo la industria de aceites vegetales que recurrir a sustitutos como la soya.

En América Central y del Sur, los países en que más se cultiva son Brasil y Argentina.

 

BENEFICIOS DE LOS ISOFLAVONES DE SOJA

Poseen una acción estrogénica suave, ya que las isoflavonas tienen una estructura química tal que les permite actuar en los mismos lugares que los estrógenos, de modo que actúan supliendo en parte el papel de los mismos. Ayudan a aliviar los síntomas que se producen durante el síndrome climatérico.

Las isoflavonas también intervienen en la prevención de la descalcificación ósea, ya que evitan, por el efecto estrogénico, la movilización de calcio de los huesos y además evita el bloqueo de la absorción del calcio que se provoca cuando desciende el nivel de estrógenos en plasma sanguíneo.

Durante el periodo climatérico es donde más indicada está la utilización del calcio, la vitamina D y las isoflavonas. En esta fase de la vida de la mujer se producen una serie de cambios importantes en el organismo.

Debido a los cambios hormonales, es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones sobre la salud y la alimentación. Durante esta fase de cambios, la mujer tiene más riesgo de osteoporosis, alteraciones de los lípidos sanguíneos y aterosclerosis, así como de un incremento de peso.

Por este motivo, unos correctos hábitos alimentarios antes del inicio de estos procesos pueden producir un descenso en el efecto de los cambios hormonales y de la prevalencia de determinadas patologías.

 

¿CÓMO ACTÚAN LOS ISOFLAVONES DE SOJA EN NUESTRO ORGANISMO?

Alivio de los síntomas de la menopausia
Reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares: Inhiben la contractilidad del músculo de los vasos sanguíneos. Actúan en procesos de agregación plaquetaria, reduciendo el riesgo de formación de trombos. Produce una moderada disminución de las concentraciones de LDL (colesterol malo), especialmente en personas con altos niveles de colesterol

Efecto beneficioso sobre la pérdida ósea
Acción antioxidante comparable a la de la vitamina E, produce efectos como la relajación de los vasos sanguíneos, la disminución de la oxidación de las proteínas que transportan el colesterol del hígado a las diferentes partes del cuerpo y activa su metabolización, con lo que disminuye el riesgo de formación de placas de ateroma en las arterias. Entre las isoflavonas, la genisteína es la que posee una mayor capacidad antioxidante.

Aumento de la producción de ácido hialurónico, produce una mejora en el aspecto de la piel
Moduladores selectivos de los receptores estrogénicos. Hay dos tipos de receptores estrogénicos:

* Receptores alfa: presentes en las mamas, útero, ovarios, testículos e hígado. La unión continuada de los estrógenos a estos receptores predisponen al desarrollo de tumores; son pro-cancerígenos. Los fitoestrógenos que se unen a los receptores alfa evitan que los estrógenos se unan a ellos, funcionan como bloqueadores de estos receptores, por tanto, ayudan a reducir el riesgo de padecer cáncer.

* Receptores beta: presentes en algunas células de la sangre, pulmones, próstata, vejiga, huesos y timo, son los responsables de los efectos beneficiosos. Los fitoestrógenos se unen a estos receptores cuando la cantidad de estrógenos es baja. Funcionan imitando la acción de los estrógenos.

La afinidad de las isoflavonas por estos receptores está determinada por la estructura química, que aún no siendo derivado del colesterol, es muy parecida a la de los estrógenos animales. La afinidad de los fitoestrógenos por los receptores beta es 30 veces mayor que la de los receptores alfa, por esto se les considera moduladores selectivos de dichos receptores.

 

COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LOS ISOFLAVONES DE SOJA

La Soja es un alimento altamente protéico, contiene casi todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita para elaborar sus propias proteínas. Es rica en lecitina y ácidos grasos omega-3 y omega-6. Aporta minerales como el hierro, cobre, magnesio, fósforo, potasio y manganeso y vitaminas como vitamina K, tiamina, riboflavina y folatos. Es un alimento bajo en sodio. Su contenido en fibra es elevado, lo que facilita el tránsito intestinal.

La soja es uno de los alimentos más ricos en isoflavonas, compuestos de origen vegetal con efectos beneficiosos para la salud.

 

ESTUDIOS CIENTÍFICOS REALIZADOS SOBRE LOS ISOFLAVONES DE SOJA

Un reciente estudio ha demostrado que las isoflavonas tienen potentes propiedades antioxidantes, comparables al de la Vitamina E. Estos beneficios antioxidantes pueden reducir el riesgo al largo plazo de cáncer. El Genistein es el antioxidante más potente entre las isoflavonas de la soya, seguido por el Daidzein.

Científicos de la Fundación IMABIS de Málaga, adscritos al Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), han revelado las propiedades protectoras de las isoflavonas de la soja contra el aumento de peso, la activación de la grasa parda termogénica o la reducción de la esteatosis hepática asociada.
Estos hechos son los resultados de un estudio probado en animales que publica el ´British Journal of Pharmacology´. Si se aprueba su estrapolabilidad a humanos supondría «una nueva vía terapéutica frente a la obesidad utilizando, en lugar de fármacos, este ingrediente activo de la soja», explican desde IMABIS. Ya desde hace años los elementos naturales se consideran beneficiosos para la salud, y este hallazgo «refuerza esta teoría». Además, las isoflavonas tienen poder antioxidante, propiedades anticancerígenas y protectoras del sistema óseo o coronario. Las isoflavonas actúan como análogos de determinadas hormonas que segrega el organismo humano, como los estrógenos.

El estudio realizado en ratones ha estado dirigido por el doctor del Hospital Universitario Carlos Haya de Málaga y jefe de grupo de CIBERobn, Fernando Rodríguez de Fonseca. Durante el proceso se indujo sobrepeso dietéticamente a las ratas con dietas ricas en hidratos de carbono y grasas. A causa de esto, los animales comenzaron a padecer obesidad, diabetes e hígado graso. Tras ello, los científicos les dispensaron la isoflavona daiceína durante dos semanas. Pasado este tiempo se sacrificó a los animales y se comprobó que «a mayor dosis de daiceína en dieta, menor fue la ganancia de peso y menor presencia de grasa hepática. Además de evidenciar el rol beneficioso que juegan en la obesidad y la diabetes, al mejorar el control de la glucosa y la resistencia a la insulina», señala Rodríguez de Fonseca. Pero no sólo se obtuvo esta conclusión, ya que también aparecieron niveles alto de leptina, conocida como la hormona de la delgadez ya que inhibe el apetito, y bajos de adiponectina. Por estos resultados los científicos recomiendan las isoflavonas en la dieta, «sobre todo cuando la esteatosis hepática está presente».

Los estudios epidemiológicos sugieren que las diferencias en la dieta podrían explicar la menor incidencia de enfermedad cardiovascular en Japón en comparación con países como los EE.UU. y Reino Unido, que tienen menor consumo dietario de isoflavonas. Los mecanismos de acción de las isoflavonas en relación con la salud cardiovascular incluyen efectos hipocolesterolémicos, propiedades antioxidantes y efectos vasculares, sobre las plaquetas y las citoquinas. Los efectos antiaterogénicos potenciales de las isoflavonas incluyen reducción del colesterol asociado a lipoproteínas de baja densidad, modulación de citoquinas proinflamatorias, proteínas de adhesión celular y formación de óxido nítrico, protección de las lipoproteínas de baja densidad contra la oxidación, inhibición de la agregación plaquetaria y mejoría de la reactividad vascular. Las isoflavonas podrían tener efectos contra las lesiones de la piel producidas por el sol, que incluyen cáncer y envejecimiento cutáneo. En animales y seres humanos, la aplicación tópica de genisteína previa a la exposición UV parece proteger la piel.

La Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC) 2002. Menciona que los estudios en seres humanos confirman que las isoflavonas pueden ejercer efectos hormonales beneficiosos para prevenir muchas enfermedades observadas en las poblaciones occidentales (cáncer de mama, síntomas menopáusicos, osteoporosis y enfermedad cardiovascular), cuya dieta suele carecer de estos compuestos naturales.

 

 

PRECAUCIONES

 

En numerosos estudios en seres humanos sobre la ingestión de comidas o suplementos ricos en isoflavonas, con exposición entre 1 y 6 meses de 3 mg/d hasta 131 mg/d de equivalentes de agliconas, no se han informado efectos adversos, lo que aporta pruebas a favor de la seguridad del consumo crónico de isoflavonas a este nivel de exposición.

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