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A lo largo de nuestra actividades diarias, es muy poco frecuente que nos demos cuenta de las funciones de nuestros órganos internos, solo nos volvemos consientes de esto cuando algo está fallando y se generan molestias. La incomodidad por un malestar o un dolor nos lleva a darnos cuenta de lo complicado del proceso y dado el caso de que algo esté funcionando de manera diferente a buscar una solución, todo con tal de liberarse de estas sensaciones desagradables.

Definición

El dolor abdominal; es un síntoma en sí mismo que puede indicar la presencia de numerosas enfermedades del aparato digestivo. Frecuentemente está relacionado con causas inofensivas, como por ejemplo una mala alimentación o una digestión pesada. Así mismo, junto con el estómago y el intestino, en la zona abdominal se encuentran otros órganos como el hígado o el bazo que podrían ser la causa del dolor. El dolor también puede ser debido al estrés o a problemas psicológicos.

El dolor abdominal puede surgir desde cualquier punto en nuestra cavidad abdominal, lo cual hace complejo un diagnostico pues se abre a un abanico de posibilidades, sin embargo existen ciertos indicios que nos permiten diferenciar unos de otros, así según el tipo de dolor se precisa un diagnóstico más exacto; así los podemos clasificar en:

Dolor abdominal agudo o retortijón
El dolor agudo o retortijón suele manifestarse en general por una gran intensidad y una buena estimación de ésta lo constituye la visita a un servicio de urgencia. Las características del dolor suelen ser más precisas y con frecuencia su causa es una patología orgánica, constituyendo a veces una emergencia quirúrgica.

Dolor abdominal crónico
Es un problema médico frecuente y difícil de abordar. En general, desde el punto de vista etiológico, se reconocen dos categorías de dolor: el de origen orgánico y el dolor funcional, sin embargo, a veces no es posible establecer netas diferencias entre ambos.
Dolor abdominal crónico orgánico
Dadas algunas circunstancias el dolor abdominal se acompaña de elementos que claramente sugieren organicidad: baja de peso, ictericia, fiebre, hepatomegalia, masas palpables; en estos casos la causa del dolor es más fácil de determinar, el dolor puede tener carácter continuo o intermitente. Un dolor continuo de carácter orgánico es posible que tenga su origen en un cáncer de páncreas o de otros órganos, o una pancreatitis crónica. No presenta cura y en muchos casos requiere de intervención quirúrgica.

Dolor abdominal crónico funcional

Puede asimilarse básicamente a tres condiciones:

Dolor de tipo ulceroso (dispepsia de tipo ulceroso): con características propias del síndrome ulceroso, en ausencia de úlcera u otra patología gastroduodenal. La asociación con la presencia de H. pylori es dudosa y los resultados de su erradicación son muy variables y frecuentes.
Dolor abdominal asociado a síntomas de tipo funcional, ya sea de tipo gastroduodenal (dispepsia tipo motor) o síntomas funcionales intestinales (Síndrome de intestino irritable u otros).
Dolor abdominal funcional, definido por criterio de Roma II como dolor funcional de 6 o más meses de duración, escasamente relacionado con la función digestiva.

 

Por qué se produce

Causas no abdominales:
Neumonía (infección de los pulmones)
Infarto de miocardio (ataque cardíaco)
Pleurisía (irritación del revestimiento de los pulmones)
Embolia pulmonar (coágulos en los pulmones)
De la pared torácica:
Herpes
Lesión (traumatismo, distensión muscular)
Irritación de los nervios (neuropatía)
Hernias (protrusión de los órganos a través de la pared abdominal)
Condiciones inflamatorias del abdomen superior:
Enfermedades ulcerosas (úlcera duodenal, úlcera gástrica)
Esofagitis (enfermedad de reflujo gastroesofágico)
Gastritis (irritación del revestimiento estomacal)
Pancreatitis (inflamación del páncreas)
Colecistitis (inflamación de la vesícula biliar)
Coledocolitiasis (paso de cálculos biliares a través del conducto biliar)
Hepatitis (infección o inflamación del hígado)
Colitis (infección o inflamación del colon)

Problemas funcionales del abdomen:
Dispepsia no ulcerosa (molestia después de comer no debida a úlceras)
Dolor funcional del abdomen (dolor sin causa aparente)
Síndrome de colon irritable (dolor asociado a los movimientos intestinales)
Problemas vasculares:
Insuficiencia vascular mesentérica (arterias o venas bloqueadas)
Aneurisma aórtico abdominal (ensanchamiento de la arteria principal en la barriga)

Condiciones inflamatorias en la porción media e inferior del abdomen:
Enteritis (infecciones del intestino delgado, enfermedad de Crohn)
Colitis (infección o inflamación del colon)
Diverticulitis (inflamación de las bolsas que se forman en el colon)
Apendicitis
Obstrucción intestinal:
Adherencias (cicatrices que se forman luego de una operación).
Estreñimiento
Inflamación

Cánceres:
Hepatoma (cáncer de hígado)
Colangiocarcinoma (cáncer del conducto biliar o de la vesícula biliar)
Cáncer pancreático
Cáncer del estómago
Linfoma (cáncer de las células del sistema inmunológico)
Cáncer de colon
Problemas del tracto urinario:
Cálculos renales
Infecciones del tracto urinario (riñones, vejiga)
Tumores de los riñones o de la vejiga

Problemas pélvicos en las mujeres:
Quistes ováricos
Infección de las trompas (salpingitis)
Embarazo ectópico
Fibromas en el útero (matriz)
Tumores malignos del útero o del cuello del útero (cérvix)
Endometriosis
Adherencias (cicatrices)

Como prevenirlo y tratarlo

Siendo este síntoma de numerosas enfermedades, lo idóneo para el tratamiento es ajustarlos a la causa del mismo en los casos que se deban a una mala alimentación o un desbalance en la misma la solución más indicada sería mejor la alimentación o los hábitos alimentarios.
Es importante, no descuidar su hidratación por tanto ingiera toda la toma recomendada de agua (8 vasos al día).
Si Ud. tiene o padece de estreñimiento ya sea agudo o crónico no dude en mantener en su alimentación un rico aporte de fibra, consuma frutas y verduras. Generalmente es transitorio y con reposo y dieta blanda, mejora.
Dieta suave, apetecible, exenta de grasas, sin forzar la ingesta.
Dar pequeñas cantidades de líquidos azucarados, si no admite la ingesta de alimentos.
Realice actividad física frecuentemente por lo menos 30 minutos al día de actividad de intensidad moderada.
No administrar ningún fármaco por su cuenta.

 

Tratamiento natural

Malta: Se obtiene de la cebada que es un grano, es un alimento nutritivo y energético que ayuda a la digestión de los carbohidratos; es de escaso contenido graso, tiene propiedades digestivas diuréticas y depurativas.

Alcachofa: Planta con propiedades digestivas diuréticas y depurativas, y ayuda a la digestión de las grasas, así mismo aporta fibra y ayuda a tratar el estreñimiento y por ultimo ayuda en la reducción del colesterol.

Menta: Favorece los procesos digestivos (evita la aparición de gases), ayuda con las náuseas y los espasmos intestinales ayuda a relajar la mucosa intestinal.

Alfalfa: Es una planta rica en clorofila, proteínas calcio y hierro; de propiedades desintoxicantes, depurativas, diuréticas; limpia el riñón, el hígado, purifica la sangre.

 

Bibliografía

Harrison Manual de Medicina; Kasper, Braunwald, Fauci, Hauser, Longo, Jameson; Capítulo 33: dolor abdominal; 16ª Edición; 2005; McGrawll–Hill.

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