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Las semillas de Chía son y han sido desde hace varios siglos una fuente importante de nutrientes, así como alimento base de algunas culturas centroamericanas, y en la medicina actual; conforme las investigaciones han ido progresando; se ha reconocido la efectividad de las propiedades contenidas en estas pequeñas pero poderosas semillas. Se sabe que por su composición química y aporte nutricional, está expresamente recomendada para cualquier persona, en resumen son fuente natural de ácidos grasos omega 3, antioxidantes, proteínas, vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6 y B8), Vitamina E y A, minerales y buena fuente de aporte de fibra dietética, cobre, manganeso, boro, selenio, zinc, magnesio, potasio, hierro, fosforo, calcio y sodio aunque en muy poca cantidad.

Origen y Descripción

Se tiene conocimientos de que, la semilla de chía fue utilizada por primera vez como el elemento básico de la nutrición en el 3.500 a.C. en América Central.

Esta es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas; al igual que la menta, el tomillo, el romero y el orégano por cita; siendo esta cultivada principalmente en los valles de México.

Remontándonos en el tiempo, se sabe que en la época pre colombina, esta era para la cultura maya uno de los cuatro principales cultivos utilizados para su alimentación. La chía era utilizada como materia prima para diferentes funciones entre ellas, como medicina, alimento e incluso pintura; así mismo se hacía ofrenda a los dioses durante las ceremonias religiosas.

La semilla de chía o también conocida como Salvia Hispánica. Ésta semilla es rica en mucílago, fécula y aceite; tiene 2mm de largo y 1,5 de ancho, es ovalada y es de color pardo-grisáceo a rojizo. Así mismo esta planta es tolerante a la acidez y sequía – como la mayoría de las salvias -, sin embargo, no tolera las heladas y necesita abundante sol, lo que significa que no se da su cultivo a la sombra. Así mismo se sabe que es uno de los vegetales con mayor concentración de ácido graso alfa-linoleico omega 3, y una amplia gama de minerales que ayudan al equilibrio y bienestar de nuestro organismo.

 

Usos

Las semillas remojadas en agua liberan el mucílago, produciendo un líquido gelatinoso prácticamente que no presenta sabor, por ellos en algunos países, se consume combinado con zumos o jugos de frutas o simplemente con esencias, como bebida refrescante.
Harina de chía: las semillas también suelen secarse y molerse para preparar una harina fina y de sabor intenso, que suele ser consumida principalmente como dulce
Aceite de chía: El aceite es aún más concentrado que las semillas en omega-3. Es mejor consumirlo frío.
Consumo de los brotes tiernos de esta planta y como verdura cruda o cocida, y de preferencia en ensaladas.
La composición nutricional de la semilla de chía es: Un 20 % de proteína, un 40 % de fibra alimentaria (5 % fibra soluble de muy alto peso molecular) y un 34 % de aceite; sobre el 64 % del aceite son ácidos grasos omega 3. No contiene gluten, por lo que es apta para celíacos. No se conocen componentes tóxicos en ella.

Como actúa en nuestro cuerpo

Al ser un fuente alta de ácidos grasos esenciales va permitir que el cuerpo necesita para ayudar tanto a emulsificar como a absorber las vitaminas solubles en grasa (A, D, E y K), ayuda en la oxigenación del organismo, células, tejidos y órganos. Además ayudan a mantener la lubricación de las células y combinan con la proteína y el colesterol para formar las membranas vivas que mantienen a las células juntas.
Resultan esenciales para la actividad glandular normal, especialmente para el tiroides y la glándula adrenal. Nutren las células de la piel y son esenciales para nervios y membranas mucosas saludables. Su función en nuestro organismo es cooperar con la vitamina D para que el calcio esté disponible en nuestros huesos, ayudando a la asimilación de fósforo y estimulando la conversión de caroteno en vitamina A.

Beneficios de la chia

La medicina la ha reconocido como un alimento completo y superior y contiene mayor aporte, en modo comparativo a otros de nuestra dieta que aseguran cumplir con los mismos requerimientos; así en un esquema comparativo podemos mencionarlo siguiente:

• 700% más omega 3 que el salmón.
• 100% más fibra que cualquier cereal en hojas.
• 800% más fósforo que la leche completa.
• 500% más calcio asimilable que la leche.
• 1400% más magnesio que el brócoli.
• 100% más potasio que los plátanos.
• 200% más hierro que la espinaca.
• 300% más selenio que el lino.
• Así mismo entre sus tantos beneficios podemos mencionar:
• Posee un efecto saciante.
• Posee más antioxidantes que los arándanos.
• Aporta todos los aminoácidos esenciales.
• La Chía es la mayor fuente vegetal de ácidos grasos omega 3.
• Contiene antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra.
• Aporta proteínas; relevante para vegetarianos.
• No contiene gluten.
• Se pueden consumir solas o incorporadas a otros alimentos.
• Producto de origen vegetal; es natural.
• No tienen sabor ni olor.
• Aporta energía.
• Ayuda a controlar los niveles de colesterol y la tensión arterial.
• Facilita la digestión, mejora el tránsito intestinal y tiene efecto saciante.
• Ayuda a controlar el apetito.
• Colabora en el mantenimiento de una buena salud cardiovascular.
• Ayuda a mejorar la salud del sistema nervioso e inmunológico.
• Favorece el desarrollo muscular y la regeneración de tejidos.
• Mejora la actividad cerebral y ayudan en problemas emocionales.
• Ayuda a controlar los niveles de azúcar; especial para diabéticos.
• Tiene bajo contenido en sodio; importante para todos, en especial para los hipertensos.
• Su consumo es universal; pueden consumirlas personas de todas las edades.

Estudios realizados

Composición química de semillas de chía, linaza y rosa mosqueta y su aporte en ácidos grasos omega-3

Fuente:
http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182013000200010&lang=pt

 

 

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